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Te saco del Manicomio


Supe que vivimos en uno por lo que me dijeron en mi primer día de trabajo.

—¿Qué tal es esto? —le preguntó ese cervatillo inocente que era yo a una compañera.

—Como todos los trabajos. Echas 8 horas y luego empiezas a vivir.

Me pareció propio de un Dementor, pero descubrí que casi todo el mundo piensa así.

Y soportaba morirme 8 horas porque después, grabando en la Central de Cine, vivía mil vidas.

Y grabando cortos podía viajar en el tiempo, enamorarme, hablar sobre el propósito, la vida, la muerte…

Era libre. Era yo en mi máximo esplendor.

Eso te ofrezco: ser quien quieras, contar la historia que te apasione y grabarlo.

Vivir lo que nunca podrías en la realidad y tener un recuerdo para siempre de la experiencia.

Da igual que no hayas estudiado actuación

Se trata de vivir algo mejor que la vida.

De salir un rato del mundo y crear uno propio.